por rodrigocarra Vie Nov 09, 2012 1:24 pm
Estimada Banda: leyendo un libro, he encontrado algunos antecedentes de la crisis del 78 que me pareció bueno compartirlo con ustedes. Es una crítica u opinión a la situación estratégica tanto de Chile como de Argentina en esta casi guerra de Navidad del año 78. Esperando les guste y lógicamente abierto para debate, me despido..
Un Abrazo
LIBRO: Génesis y Desarrollo del Pensamiento Marítimo de Chile: Una visión en la perspectiva del Bicentenario. del Contraalmirante(R) Renato Valenzuela Ugarte Pág, 341,342,343.
En diciembre la situación estratégica de Chile era francamente preocupante, porque se percibía que, en el norte, Perú no quedaría al margen del conflicto y la posibilidad mas peligrosa ocurriría si al inicio de la ofensiva Argentina, sus fuerzas alcanzaban una victoria de significación estratégica. La estrategia nacional consistió en impedir una victoria de Argentina en la zona austral, y en este contexto, la estrategia de la Armada consistió en concentrar la totalidad de su Poder Naval en el teatro de la decisión, de modo de impedir un éxito inicial en las islas del martillo y cabo de Hornos, donde se esperaba que se iniciaría la agresión mediante una operación anfibia y una acción aeronaval.
El 22 de diciembre se pusieron a prueba todas las teorías estratégicas que la Armada había desarrollado y acumulado durante mas de ciento setenta años de historia y experiencia. Por cierto, nadie de quienes estaban en los puestos de mando en tierra, en los buques, submarinos, aeronaves o trincheras de combate recurrió a los libros de estrategia para repasar las lecciones, pero todo combatiente tenía puesta su atención en la batalla naval decisiva que estaba por librarse y cuyo resultado definiría en gran parte el curso de la guerra. También cada uno de los combatientes de la Armada tenía una inquiebrantable fe en que a sus congéneres del Ejército, Fuerza Aérea y Carabineros les animaba idéntico propósito y que con la misma voluntad entregarían sus mejores esfuerzos para repeler la agresión en toda la extensión del territorio nacional; así mismo se sabía que las instituciones del país y su población estaban preparadas y asumirían todo el esfuerzo que la situación demandara.
El mayor peligro para Chile durante el proceso de negociación era que Argentina creyera que podría llevar a cabo una guerra de objetivo limitado y que el conflicto se "encapsulara" en la zona austral. La disuasión se logró porque tuvimos la capacidad material y la voluntad política del gobierno, estratégica de las instituciones de la defensa y el apoyo moral de la población civil no combatiente. Al respecto, no debemos dejar de considerar el enorme factor de fuerza moral que posee el pueblo chileno, gracias a la herencia que los héroes de su historia patria le han dejado, tales como, Bernardo O'higgins, los héroes de la Concepción(Breña o Sierra peruana) o Arturo Prat.............
Por otra parte, el escenario estratégico para Argentina tampoco era muy favorable en el área austral, ya que la ofensiva militar para obtener el objetivo estratégico requería la ocupación de las islas del martillo, del cabo de Hornos u otros objetivos geográficos que satisficieran su objetivo político de impedir la proyección de Chile hacia el Atlántico y mares australes e, idealmente proyectar a Argentina hacia el Pacífico.
El éxito de la maniobra argentina en el área en disputa estaba supeditada a lograr el control del mar y simultáneamente efectuar una operación anfibia o aerotransportada en las islas del martillo o en el cabo de Hornos, algo no visto anteriormente en la historia de la guerra en el mar,(1) y de resultado muy incierto si se tiene en cuenta que a ello se interponía la totalidad del Poder Naval de Chile, con las fuerza organizada, la fuerza de submarinos y las fuerzas de apoyo operativo, así como también con las fuerzas de la Tercera Zona Naval desplegadas en el área. Además, Argentina no podía descartar el contragolpe ilimitado que hiciera fracasar la agresión.
Ciertamente para el Poder Naval de Chile habían profundas preocupaciones y no pocas interrogantes; aún cuando había un cierto grado de equilibrio entre las fuerzas navales de superficie, Argentina disponía de la superioridad aérea al contar con aviones de ataque y si bien tenían dificultades para operar desde el portaviones 25 de Mayo por las desfavorables condiciones metereológicas que imperaron en el área en los días críticos del conflicto, le daba libertad de acción para utilizarlos en la batalla de superficie empleando las pistas de las bases aéreas australes. Otra vulnerabilidad de Chile la consistía la amenaza submarina que se manifestaba cada vez que sus unidades salían desde sus fondeaderos de guerra a alta mar, como ocurriera el 19 y el 22 de diciembre, cuando el desembarco argentino parecía inminente.
(1) Guardando las debidas proporciones, la situación estratégica de diciembre de 1978 puede compararse con lo sucedido en la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico. Por Ejemplo la batalla Naval de Midway, ocurrida entre el 3 y 6 de junio de 1942 le dio el control del mar a EEUU., pero solo dos meses después, el 7 de agosto, pudo iniciar la acción ofensiva con la captura de Guadalcanal. En forma similar, la batalla naval del Golfo de Leyte ocurrida entre el 23 y 26 de octubre de 1944 le dio el control del mar a EEUU. y luego pudo iniciar el asalto a Iwo Jima cuatro meses después (19 de febrero de 1945); en esta última batalla la superiodidad de EEUU era aplastante en cuanto a naves y poder aéreo, además de encontrarse la flota japonesa dividida por los constantes ataques de submarinos. En el conflicto de la zona austral de 1978 no había tal superioridad de Argentina y la flota chilena se encontraba muy concentrada.